El gran baile

El problema de Higuaín no es su nivel o rendimiento per se, si no lo que se distancia, sobre todo en determinadas circunstancias de presión, que al final es, en gran grado, lo que determina el nivel real de un jugador, con lo que se le ha presupuesto, dicho o insinuado a lo largo de su carrera. 
Es buen jugador e incluso puede llegar a rendir muy bien esporádicamente. Pero tiene ciertos problemas evidentes que no logra compensar de otras formas, a mis ojos, que terminan pesando en su contribución y condicionamiento de ésta a su equipo. 
Comprar Camisetas de Futbol Baratas Para Hombre, Mujer y Niños de todos los clubs y Selecciones Nacionales
Para mí, lejos de ser un TOP de su posición en casi cualquier momento de su carrera, aunque el Pipa pre-lesión de hernia sí que podía tener, según lo veo, esa progresión. Sin embargo, no le veo, de ninguna manera, con el tallaje para ser el 9 referencia de un favorito a Champions League (la Juve del año pasado, a principios de año, era un aspirante/candidato, más bien) o de una selección que quiera ganar cada torneo que juegue, especialmente en una como la Argentina donde ha compartido generación, en distintos momentos, con algunos jugadores con más jerarquía y nivel como Diego Milito, Tévez o Agüero. Aunque es ciertamente complejo el caso de la albiceleste y daría para debate aparte.
En este contexto, los hombres más destacados del Tottenham Hotspur fueron sus centrocampistas Moussa Dembélé y Christian Eriksen. El box-to-box belga, en estado de gracia, pareció el típico futbolista que simplemente está más dotado que los demás; se le vio más rápido, más fuerte, más móvil y más técnico que a sus homónimos de la Juventus. Tanto en el robo (fue el inglés que más balones recuperó -5-), como en la organización (nadie repartió tantos pases como él -99-) y el desborde (con 6 regates, se erigió en el futbolista más desequilibrante de la noche). Si bien quizá incluso por encima del hiperactivo Moussa se elevó el cerebral y anoche majestuoso genio y jefazo de Dinamarca. Eriksen dotó de sapiencia y precisión a la circulación de pelota del Tottenham durante la práctica totalidad de los 90 minutos, moviéndose con gracia hacia la base de la jugada y acaparando la mayor cuota de responsabilidad cuando las dos líneas de cuatro de la Juventus parecían más consistentes.
Encuentra las botas de futbol que mas se adapte a tus características
Además, su posición determinó en buena medida el empuje de los de Pochettino. De inicio, arrancó desde la banda derecha con su admitida y recomendable tendencia a abandonarla, entregándosela entera al potente carrilero Aurier, pero hacia el final del primer periodo, el entrenador argentino redistribuyó los carriles de su línea de tres enfatizando la calidad de su iniciativa: con Lamela fijo en la derecha, Dele Alli partiendo desde la izquierda y Eriksen en la mediapunta, los espacios estaban más ocupados, los laterales de la Juve más atados y la posesión del Tottenham, más arriba. Gracias a esto, incluso los contraataques de Douglas Costa e Higuaín perdieron frecuencia e impacto. Y los Spurs, demasiado tiernos en las situaciones sin pelota, tanto en lo individual como lo colectivo, se llevaron un premio a White Hart Lane que, ocurra allí lo que ocurra, de algún modo, ha legitimado su propuesta. Ya no se marcharán de vacío.